Decía Antonio Machado en su popular poema " Caminante no hay camino, se hace camino al andar".Refiriéndose a que somos las personas quien decidimos los actos de nuestra vida, elegimos las decisiones que nos marcan. Sin embargo, yo me pregunto, ¿hasta qué punto labramos nuestro camino ? ¿hasta cuando somos dueños de esa senda que es la vida ?.
Yo siempre he creido en el destino. No me importa pensar en que no somos dueños de todo lo que nos pase, porque, si fuera así, todos seríamos muy parecidos en nuestra manera de actuar. Supongo que ayudamos al destino un poquito decidiendo cosas matutinas, cosas rutinarias que no tienen importancia a lo largo del día, pero, las grandes cosas que nos ocurren se las dejamos al sino.
Mucha gente no le gusta ésto porque siente que si no eres dueño de tu vida, ¿para que la vives?. Pero yo creo que,como explicaba antes, no todo lo podemos controlar, es imposible. Por ejemplo, no controlamos el lugar en dónde nacemos,ni la familia con la que nos toca convivir. Por el contrario, decidimos qué hacer con las situaciones que nos ha tocado vivir, cómo afrontarlas o cual va a ser la actitud que vamos a tomar.
También debo decir que personalmente, creo que el destino de cada uno suele ser muy parecido, si no ocurren desgracias irreversibles, por lo general suelen parecerse los caminos que se toman.
Desgraciadamente, o afortunadamente (según la persona) en mi caso concreto, cada año, cada día y cada hora de mi vida me convenzo más y más de que yo no estoy destinada a seguir los mismos pasos de otras personas. No es para mí.
Creo que (y esto seguramente sonará algo pedante) me depara algo mas grande, algo poco común, porque, según he visto como se está encaminando mi vida, es la actitud mas positiva que debo tomar. ¿No creen?
Lo corriente, lo normal, lo común, no será para mí.No está hecho para mí, lo sé. Por mucho que lo deseé, he comprendido que,en esta ocasión, el camino ofrecido es, un atajo que me conducirá a otro lugar distinto.
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Reflexión. Mostrar todas las entradas
domingo, 1 de abril de 2012
jueves, 26 de mayo de 2011
Reflexiones de Metro
Es fascinante lo que encuentras cuando viajas en metro: muchas personas leen libros en trayectos mas o menos largos; algunas , como van en grupo, se entretienen charlando o riendo; otras escuchan música tan alto, la comparten con los de su alrededor sin necesidad de cascos.
Ahora también la última moda es ir con la blackberry escribiendo a toda máquina evandiendose del resto del mundo.
Y finalmente están el resto de las personas, que, sin música, sin nada que leer, ni compañía con que disfrutar el trayecto, se dedican a mirar a la oscuridad que las puertas del coche le ofrecen.
Yo era de este último grupo, hasta que descubrí hace unos pocos días algo mucho mas divertido: los zapatos de las personas.
Bajé un día la mirada y... ¡allí estaban! Un amplio mundo que puede ofrecerme grandes historias. Y es que, al mirar hacia bajo y verlos, no pude evitar acordarme de Forrest Gump y su filosofía de vida: "Mamá decía que se puede saber mucho de una persona por sus zapatos,a donde va, dónde ha estado...".
Y de repente, al hacerlo, me encuentro imaginando el porqué una persona se ha puesto ese tipo de calzado y no otro, si irán con su estilo de ropa y con su estilo de vida.
Imaginar, crear historias en las que aquella chica se ha puesto esos zapatos con ese tacón tan alto porque siente complejo a pesar de medir mas de uno setenta...
Eso es algo que me encanta. Intentar saber, o tan solo fantasear con lo que hay detrás de cada desconocido que, por un breve espacio de tiempo, se convierten en conocidos.
Ahora también la última moda es ir con la blackberry escribiendo a toda máquina evandiendose del resto del mundo.
Y finalmente están el resto de las personas, que, sin música, sin nada que leer, ni compañía con que disfrutar el trayecto, se dedican a mirar a la oscuridad que las puertas del coche le ofrecen.
Yo era de este último grupo, hasta que descubrí hace unos pocos días algo mucho mas divertido: los zapatos de las personas.
Bajé un día la mirada y... ¡allí estaban! Un amplio mundo que puede ofrecerme grandes historias. Y es que, al mirar hacia bajo y verlos, no pude evitar acordarme de Forrest Gump y su filosofía de vida: "Mamá decía que se puede saber mucho de una persona por sus zapatos,a donde va, dónde ha estado...".
Y de repente, al hacerlo, me encuentro imaginando el porqué una persona se ha puesto ese tipo de calzado y no otro, si irán con su estilo de ropa y con su estilo de vida.
Imaginar, crear historias en las que aquella chica se ha puesto esos zapatos con ese tacón tan alto porque siente complejo a pesar de medir mas de uno setenta...
Eso es algo que me encanta. Intentar saber, o tan solo fantasear con lo que hay detrás de cada desconocido que, por un breve espacio de tiempo, se convierten en conocidos.
viernes, 8 de abril de 2011
Reflexiones de Almohada.
Desde que tienes uso de razón, y puedes tener claros los conceptos, te explican que todo tiene un final.Una fecha de caducidad. Y tú lo asumes, lo absorbes con la misma facilidad con que una esponja absorbe el agua. Todo tiene su propio proceso. Todas las cosas materiales que podamos pensar tienen un ciclo de vida, algunas mas largas que otras. Pero al final, acaban desapareciendo. Las personas también, por supuesto. Y también cualquier huella que hayan podido dejar en la tierra. No importa si su herencia fuera una descendencia larga, un edificio, un árbol que se plante. No importa, todo será borrado por el tiempo. Si todo tiene un carácter tan efímero. ¿Por qué pensamos que nuestras relaciones van a ser para siempre?. Los años de nuestra vida son muy pocos para este concepto. Esa palabra implica demasiado tiempo en un periodo tan pequeño como el nuestro. Pensamos, cuando tenemos cualquier tipo de relación que implique sentimientos, como el amor o la amistad, que eso va durar para siempre. Y no puedo evitar reflexionar sobre ello ultimamente. ¿De veras somos tan ingenuos de creer que esas personas perduraran con nosotros el resto de nuestros días? Que cuando estemos en esa edad en la que solo piensas en lo poquísimo que te queda de vida, vamos a seguir compartiendo las pastillas (en esta ocasión las de la tensión, el azúcar, el protector estomacal) con los amigos que teníamos en el colegio con los que compartiamos las golosinas?. A lo largo de los años cambias, Cambias de instituciones, de lugar, de familia. Todo esto cambia, y también cambian la gente con la que te relacionas. Llega un punto en que por culpa del trabajo, pasas de quedar con tu mejor amigo dos veces a la semana, a una o dos al mes. Luego pasáis por escribir mensajes en cualquier festividad. Y finalmente acabáis por perder el teléfono, mail u otro contacto que os pueda servir para comunicaros. El amor es muy parecido. Quien crea que va a estar con la misma persona toda su vida es un ingenuo. El amor se acaba, tiene su propio ciclo. Además, ¿quien se compromete a que SIEMPRE estará con esa persona ? Ya lo he dicho antes, "para siempre" es demasiado tiempo en un periodo tan corto como el nuestro.
Suscribirse a:
Entradas (Atom)