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martes, 2 de agosto de 2011

El trabajo perfecto


¿Quién no se ha preguntado alguna vez en su vida cual sería el trabajo perfecto ?.
La mayoría de las personas tiene una opinión bastante práctica y materialista al respecto: el trabajo ideal sería aquel en el que trabajaras poco y ganaras mucho dinero. ¿No es cierto?.
Pero una porción, solo una pequeña parte de la población pensaría que el mejor trabajo sería aquel en el que harías lo que mas te gusta del mundo, en el que te sintieras cómodo, teniendo una buena relación con los compañeros y los jefes, y en donde el dinero que ganaras, te pudiera dar para vivir bien, sin lujos, pero tampoco pasando penurias.
Esto creo yo, que son, las opiniones mas generalizadas, seguramente haya muchas otras, excepciones muy concretas.
No es mi labor aquí dar la opinión correcta, la acertada o la mejor, simplemente mostrar algunas de las tantas y tantas que habrá.
Una de esas tantas será la mía.
Para mí, el trabajo perfecto tiene el nombre del dramaurgo inglés del siglo XVI, "Shakespeare and Company". Es una pequeña librería que se encuentra en el 37 de la Rue Bûcherie, en París, Francia.
Su encanto es mas que evidente: es pequeña, acogedora y con la principal atracción de unos libros que no se consiguen en otro lugar, muchos de ellos son mas que antigüedades.
Su escaparate es un mural de inspiración para los tantos visitantes que se acercan a esta librería. En él, en unas pizarras, suelen haber frases mas que ingeniosas de personajes ilustres.
Su ubicación es perfecta, cerca de la Ile de la Cité, donde se encuentra Notre Dame, y el Palacio de la Justicia.
Desde ahí puede llegar andando hasta el Barrio Latino (queda a penas 1o minutos) , o andar por los 23 puentes del Sena (si ya gusta hacer largos paseos ).
No sé cuanto se pueda ganar en esta librería, tampoco es que me importe mucho. Lo ideal es que se estaría en un lugar que te gusta, rodeado de historias, de todo tipo de historias, en una de las ciudades mas bonitas del mundo.

lunes, 14 de marzo de 2011

Crónica de un viaje anunciado.

2 de diciembre de 2010, tres y media de la madrugada. Tres amigos esperan impacientes en la Plaza de Cibeles a que un bus les lleve hacia el aeropuerto.
La mañana es fría, sin embargo, la espera es necesaria. Dentro de unas horas estos tres amigos tomarán un avión con destino Charles de Gaulle, París.
Cuando por fin llegan al aeropuerto de Barajas, el sueño se hace invencible para algunos. Hace más de veinticuatro horas que no han dormido, y eso, puede pasar factura.
Embarcan, pero el avión sale con retraso. Un retraso de más de dos horas. El tiempo aconseja no volar, y parece que hay algunas huelgas de controladores aéreos.
Así que, ¿qué hacemos ? Se preguntan los tres.
Será dormir. LLegan a la conclusión todos.
Así que se relajan y duermen.
Alguno, aprovechando el sueño, hace fotos muy cómicas que nunca saldrán a la luz, ya que de lo contrario, moriría decapitado.
El retraso ha supuesto, el atraso en cuanto a la planificación de las visitas. Sin embargo, no hay problema, se ajusta de nuevo el horario en un santiamén.
Nada más llegar a Charles de Gaulle, surje el primer problema. ¿Dónde está el RER?.
Sólo una persona del grupo habla francés, por lo que, sin mas remedio, esta persona, habla con la encargada de información que, con un gesto aburrido, y bien sabiendo las preguntas que le iban a hacer, contesta rápidamente.
Ya en el tren, y no sin antes, haber causado un accidente al tirar al suelo el instrumental de música de un chico muy joven, este mismo dedica a estos tres amigos, "Bésame mucho". (Cosa que va a sorprenderlos, mucha gente, más de los que ellos creían hablan muy bien el español).
Las afueras de París van transcurriendo por las ventanillas, el sol del mediodía es débil, y la nieve es un manto que cubre las calles.
Tras llegar al hotel, comer, y descansar sólo un poco, comienza su viaje.
Primera parada, Galerías Laffayette y la torre Montparnasse . Sacan fotos, miran,observan los edificos, el dulce aroma de los crépes les llega hasta sus narices. Miran los puestos. Los vendedores, evidentemente, intentan que compren sus productos, de esta forma, prueban muchos chocolates, perfumes y también practica el francés la persona que lo habla.
Luego, un lugar genial para una tarde que poco a poco decae. El cementerio de Montparnasse.
Un lugar que da paz y tranquilidad. Las tumbas son realmente bonitas, algunas muestran el poder adquisitivo de las familias, que tal vez queriendo también tener una comodidad al morir, han comprado grandes panteones, donde descansar todos.
Acaba el día, llega la noche y con ella más frío. Ultima visita del día, La Torre Eiffel de noche.
Iluminada, es mas bella. Es un faro que guía a los parisinos y a los turistas, que, como ellos, buscan su belleza.
Más fotos, y en su recorrido hacia la Torre, incluye alguna que otra huida de los vendedores ambulantes. Embarcan en el bateaubus. Un barco que, en un recorrido de una hora, pasa por varios puentes de El Sena.
Las historias son geniales. Las vistas no pueden ser mejores. Pero, uno de los amigos cae rendido.
El calor reconfortante del barco, y su dulce balanceo, lo han dejado en el sueño.
Acaba el día, hay que dormir, al día siguiente París sigue esperando.
Vuelven al último lugar en donde estuvieron. Mas descansados, y con las energías renovadas, desean subir a la Torre en las escaleras.
-What?
Dice el único amigo sensato del grupo en ese momento.
La mañana no puede ser más fría, y subir las escaleras sería un suicidio aunque se piense lo contrario.
Así que, en el ascensor, suben y disfrutan de las vistas durante mas de tres horas.Arriba del todo no puede haber más frío, es casi insoportable. Luego, Notre Dame, Pompidou, Saint Michel, y el descubriemiento de una librería genial: Shakespeare and Company. Librería inglesa, con la totalidad de sus libros , antiguos y en inglés.
Barrio Latino y más crepes. La Sorbonna, el Phanteón, El Arco del Triunfo, los Campos Elíseos, La Asamblea Nacional, y a cenar.
Una cena con muchas anédoctas, ellos siempre sabrán porque.
Al día siguiente el tocaba el turno a TODO Montmartre. Visitaron el cementerio, donde pudieron encontrar muy fácilmente la tumba de una cantante estupenda : Dalida.
Luego, nevando, continuaron su visita, y llegaron hasta el Sagrado Corazón subiendo las escalinatas.
Mas anécdotas para el recuerdo...
El Sagrado Corazón, en lo más alto de Montmartre, era, y es, bellísima. Tanto por dentro como por fuera.
Pero, en todo viaje siempre ha de haber alguien loco.
En este caso, un italiano que, se reía de la seguridad de la iglesia.
Dirijiendo miradas de complicidad a los amigos. Comenzó a hablar con ellos, centrando demasiado su atención en uno de ellos.
Este hombre tenía aire bohemio De esos que sólo puedes encontrar en ese barrio.
Estaba solo en la iglesia. Con un papel y un lápiz dibujaba a la perfección una de las naves de la basílica.
Cuando los amigos decidieron que ya era hora de marcharse, este hombre les siguió. Y cuando por fín se vio libre de las restricciones que le imponían al estar en un sitio así, y tras saber que los amigos eran españoles, comenzó a cantar "Granadaaaa, tierra soñada por mí " muy alto y con voz de tenor.
El miedo y la risa aún continuaban en los cuerpos de los amigos cuando se alejaron de allí y siguieron recorriendo el barrio.
Muchas fotos, el café de media mañana, el almuerzo y alguna que otra compra más, se encontraron con la zona mas "rica" de la ciudad. Vieron la Ópera, la Madelaine, tiendas como Dior o Channel, y el famoso restaurante "Maxim´s".
Continuaron su andadura, llegando por el puente Alexandre hasta los Inválidos. Aunque era las seis de la tarde, la oscuridad ya se había apoderado de París.
Los Inválidos,vacío y a oscuras, daban una sensanción temor.Parecía que el mismisimo Napoleón, con su figura en el centro del monumento, vigilaba espectante los movimientos de los amigos.
Más tarde, llegaron a la zona por la cual, Napoleón fue emperador de Francia, La Bastilla.
El día siguiente, cinco de diciembre sería el último día en París, por eso, debían aprovecharlo al máximo.
Visitaron el Louvre, y quedaron maravillados por sus obras. Obras que no eran tan conocidas. Parecían niños el día de reyes. El arte era un buen regalo.
Tras una visita obligada al Palacio Real y a sus jardines, compartiendo macarrons, se hizo la tarde.
¿Y que mejor manera de pasarla que con sus idolos?
Fueron a visitar a Jim Morrison, Edith Piaf, De la Croix, Oscar Wilde, en el cementerio de Pére Lachaise.
La tranquilidad de ese sitio era aplastante. No parecía un cementerio, sino un parque, un lugar de retiro. Sólo que, la mayoría del público que va allí está muerta y no viva.
Llegó la noche, la hora de despedirse de París con la promesa de volver pronto.
Una noche más en el aeropuerto que se hizo eterna para muchos. Pero en donde otros, durmieron como bebés.
El lunes, 6 de diciembre de 2010, los tres amigos volvían a casa, con millones de recuerdos, sensaciones y anédoctas que contar.
Y con la misma opinión: ¡Un viaje inolvidable !

viernes, 7 de enero de 2011

Vel D´Hiv

Me encontraba en las típicas horas muertas del aeropuerto esperando a que saliera uno de mis tantos vuelos anuales, cuando me acerque a los establecimientos donde venden libros, periódicos revistas y demás entretenimientos.
Observé los titulos de algunos libros que me llamaron la atención, me fijaba en sus sinopsis, pero luego los dejaba, no me convencían tanto como para comprarlos.
Esperando justo frente a la puerta de embarque, descubrí otro de esos puestos, y me acerqué (mas bien para pasar esos minutos que quedaran de una forma entretenida y amena) y volvi a hojear los libros.
Uno de ellos me llamó muchisimo la atención, se llamaba " La llave de Sara". Anteriormente, es decir, en otros puestos ya me había fijado en él, pero no había leido su sinopsis. Así que me dispuse a ello.
Cuando lo hice, finalmente me convencí, además, me dije, es un precio asequible.
De esta forma, empece una lectura que no descuidé hasta tres días después, es decir, cuando lo acabé.
Mis ansias de saber el final de la historia me hicieron deborar el libro en menos que canta un gallo.
Pero ¿y qué tenia de especial ese libro?.
Primero hay que decir que, no cuenta solo una historia, cuenta dos. Relacionadas entre sí, pero separadas en el tiempo.
Luego, el tema central del que hablaba.
Y tercero y otra característica importante para mí : se ambientaba en París.
"La llave de Sara" cuenta la historia de una niña judía que es arrestada junto con sus padres para llevarlos al Velodrome d´Hiver, (al Velódromo de Invierno como se traduciría al español) en París durante los años cuarenta. No tendría nada en especial si no fuera porque, al temer que pudieran arrestarlo a él también y al pensar que volvería en seguida, Sara ocultó a su hermano pequeño de apenas cuatro años en su escondite secreto, quedándose ella la llave.
Por otro lado, se cuenta la historia de una periodista, en el año 2002, que con motivo del aniversario de los arrestos del Vel d´Hiv, investiga y llega a la historia de la pequeña Sara. Para poco a poco descubrir que fue de ella y de su familia.
Pero ¿que fueron exactamente los hechos del Vel D ´Hiv?
El 16 de Julio de 1942 se llevó a cabo la operación "Viento Primaveral" por el cual todos los judíos fichados por la policia francesa (recordar que el gobierno de Petain de aquella época era un gobierno titere del gobierno Nazi de Hitler) debían ser arrestados sin preámbulos.
Así pues a las cuatro de la madrugada de ese día 12.884 judíos fueron arrestados (4.051 niños, 5.802 mujeres y 3031 hombres) y llevados a un Velódromo, es decir, la pista donde se hacen pruebas ciclistas. Los dejaron allí un par de días en condiciones penosas para luego llevarlos a campos de concentración, separando a muchas familias.
Lo peor de este hecho, que ya de por sí es bastante horrible, es que, los alemanes ordenaron que la redada solo se efectuara para adultos de ambos sexos, sin embargo, la policía francesa decidió incluir a niños de edades comprendidas entre 2 y 12 años.
Estos niños fueron separados de una forma cruel y violenta de sus padres, para luego ser enviados a Aushwitz,donde serían gaseados sin criterio de selección alguno.
Es decir, la PROPIA POLICÍA FRANCESA , fue quien actuó de esa manera. ¿Como se puede llegar a ese extremo aún estando coaccionado bajo otros ideales?.
¿O es que acaso muchos franceses eran mas nazis que los propios alemanes ?.
¿Como se puede desconocer un hecho tan importante de la segunda guerra mundial ?. Desconocer un capítulo de la historia de un país tan triste...
Es evidente que mi propio país tuvo su época oscura, y temo descubrir cosas, temo enterarme de mas atrocidades de este país, y supongo que les pasará lo mismo a los franceses.
Todas estas reflexiones me vinieron al acabar el libro. Solo deseaba compartirlas.